Frases de Emilia Pardo Bazán sobre feminismo y libertad

Mario Espinosa .

21 de mayo de 2026

Emilia Pardo Bazán, con su máquina de escribir, creando frases que inspiran.

Hay frases que no buscan decorar una fotografía, sino abrir una discusión. Las de Emilia Pardo Bazán siguen teniendo esa fuerza porque hablan de educación, libertad, literatura, deseo y desigualdad con una claridad poco habitual para su época. He reunido sus citas más significativas, con una breve explicación de su sentido y algunas advertencias para no atribuirle frases que en realidad pertenecen a otras autoras.

Las ideas de Pardo Bazán siguen interpelando al lector actual

  • Feminismo: defendió que las mujeres tuvieran un destino propio y autonomía intelectual.
  • Educación: criticó la formación basada en la obediencia y la sumisión.
  • Literatura: entendió la novela como una forma de estudiar la sociedad.
  • Libertad: vinculó la independencia económica con la libertad personal.
  • Autenticidad: muchas citas virales se atribuyen a ella sin pruebas suficientes.

Las frases feministas que todavía incomodan

Emilia Pardo Bazán no hablaba de la igualdad como una idea abstracta. La relacionaba con el derecho a estudiar, trabajar, pensar y decidir sin quedar reducida al matrimonio o a las tareas domésticas. Por eso sus frases feministas conservan una energía muy directa.

Una mujer tiene destino propio

«Aspiro, señores, a que reconozcáis que la mujer tiene destino propio; que sus primeros deberes naturales son para consigo misma, no relativos y dependientes de la entidad moral de la familia que en su día podrá constituir o no constituir».

La educación del hombre y de la mujer, 1892

Esta es, probablemente, una de sus declaraciones más completas sobre la autonomía femenina. La escritora no niega la importancia de la familia, pero rechaza que sea el único horizonte posible para una mujer. La expresión «destino propio» resume una reivindicación que todavía resulta central: una vida no tiene que justificarse por el papel que desempeña para los demás.

Educar para ser dueña de una misma

«Educad a las mujeres como a los hombres. Ese es el objetivo que yo propongo. No deseo que tengan poder sobre ellos, sino sobre sí mismas».

Me parece una de sus frases más modernas porque distingue entre dominar y tener autonomía. Pardo Bazán no pide invertir una jerarquía, sino eliminar la dependencia. Aplicada al presente, la cita recuerda que la educación no consiste solo en acumular conocimientos, sino en adquirir herramientas para tomar decisiones propias.

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Cuando la educación se convierte en obediencia

«La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión».

La palabra «doma» es deliberadamente áspera. Con ella denuncia una enseñanza que aparenta formar, pero que en realidad intenta hacer más dócil a quien aprende. La frase conserva su fuerza porque obliga a preguntarnos qué tipo de educación fomenta el pensamiento crítico y cuál premia únicamente la conformidad.

Cuando la literatura deja de ser un simple entretenimiento

La escritora defendió una idea exigente de la novela. Para ella, leer ficción no era únicamente evadirse durante unas horas, sino entrar en contacto con los conflictos psicológicos, históricos y sociales de una época.

«Tengo por importante entre todos el concepto de que la novela ha dejado de ser obra de mero entretenimiento, modo de engañar gratamente unas cuantas horas, ascendiendo a estudio social, psicológico, histórico, pero al cabo estudio».

Prefacio de Un viaje de novios, 1881

Esta afirmación ayuda a entender por qué sus novelas siguen interesando más allá de la trama. En Los pazos de Ulloa, La tribuna o Insolación, los personajes están atravesados por la clase social, el género, el deseo y las normas de su tiempo. Leerla hoy exige mirar tanto lo que ocurre en la historia como las estructuras que hacen posible ese conflicto.

«El gusto malsano del público ha pervertido a los escritores con oro y aplauso».

La frase apunta a la tensión entre creación y popularidad. Pardo Bazán sabía que el reconocimiento puede ser útil, pero también que el éxito no siempre coincide con la calidad. Es una observación especialmente fértil para quienes escriben y publican: agradar al público puede orientar una obra, pero no debería convertirse en su único criterio.

Libertad, trabajo y autonomía personal

En su vida y en sus textos aparece una convicción constante: la libertad necesita condiciones materiales. No basta con proclamar independencia si una persona carece de formación, ingresos o capacidad para sostener sus propias decisiones.

«Me he propuesto vivir exclusivamente del trabajo literario».

La cita refleja una voluntad profesional poco común para una mujer de su tiempo. No se trata solo de una declaración laboral, sino de una apuesta por convertir la escritura en un oficio. Esa perspectiva también explica su abundante producción periodística, ensayística y narrativa.

«Todas las mujeres conciben ideas, pero no todas conciben hijos».

La frase separa dos capacidades que la sociedad solía confundir. Ser mujer no implica que la maternidad sea el destino obligatorio ni que las ideas femeninas deban ocupar un segundo plano. Su ironía funciona porque desmonta, en pocas palabras, la identificación entre feminidad y maternidad.

«¡Ay del género humano si la Historia se redujese a la opresión del débil por el fuerte, al triunfo de la violencia!»

Aquí aparece una dimensión más amplia de su pensamiento. La defensa de las mujeres formaba parte de una preocupación general por la injusticia y el abuso de poder. Por eso conviene no leer sus frases feministas como ocurrencias aisladas, sino como parte de una crítica social mucho más extensa.

El deseo también aparece en sus cartas y artículos

Las citas amorosas de Pardo Bazán suelen presentarse como frases románticas, pero muchas tienen algo más interesante: muestran a una mujer que expresa el deseo con humor, iniciativa y un lenguaje propio. En sus cartas a Benito Pérez Galdós no aparece una figura sentimental pasiva, sino una voz ingeniosa y plenamente consciente de lo que quiere.

«¡Oh seductor, no me fascines con tu serpentina lengua! Adiós mono, hasta el martes».

El tono es juguetón, exagerado y casi teatral. Precisamente por eso resulta más vivo que muchas frases románticas prefabricadas. La escritora convierte el coqueteo en un intercambio entre iguales, donde también caben la burla y la inteligencia.

«¿Por qué no han de tener las mujeres derecho a encontrar guapos a los hombres que lo sean y por qué ha de mirarse mal que lo manifiesten?»

Más que una frase amorosa, es una defensa de la libertad de expresar atracción. Pardo Bazán cuestiona el doble rasero que permitía a los hombres hablar abiertamente del deseo, mientras juzgaba a las mujeres que hacían lo mismo. Su conclusión es tajante: lo reprimido no desaparece, solo queda oculto.

Cómo distinguir una cita auténtica de una frase viral

Cuando una autora se vuelve popular en redes sociales, sus palabras suelen mezclarse con frases modernas que encajan con su imagen. En este caso, conviene actuar con cierta cautela. Un material didáctico de la Casa-Museo Emilia Pardo Bazán muestra precisamente que algunas frases atribuidas a ella pertenecen en realidad a Virginia Woolf, Mary Wollstonecraft, Simone de Beauvoir o Concepción Arenal.

Antes de compartir una cita, yo aplicaría cuatro comprobaciones sencillas:

  1. Buscar la obra o el discurso del que procede, no solo el nombre de la autora.
  2. Separar una frase de ficción de una declaración personal. Un personaje puede hablar con ideas que no representan literalmente a quien escribe.
  3. Desconfiar de las frases demasiado actuales o formuladas con un estilo ajeno al siglo XIX.
  4. Conservar el contexto cuando cambia el sentido. Una frase sobre educación, deseo o matrimonio puede perder su intención si se publica aislada.
Si quieres compartirla en... Conviene elegir... Añade siempre...
Una publicación feminista Una frase de sus discursos sobre educación y autonomía La idea que critica y el derecho que defiende
Un club de lectura Una reflexión sobre la novela como estudio social El título de la obra o el texto de procedencia
Un mensaje personal Una frase de tono amoroso o irónico Que procede de su correspondencia o de un artículo

El error más frecuente consiste en presentar como «frase célebre» cualquier oración que aparece junto a su retrato. La atribución importa porque el contexto forma parte de la cita: saber cuándo, dónde y por qué escribió algo permite entender mucho mejor su alcance.

La frase que mejor resume su legado literario

Si tuviera que escoger una sola idea para acercarse a Emilia Pardo Bazán, elegiría su defensa de una mujer con destino propio. Esa expresión conecta su feminismo, su apuesta por la educación, su independencia profesional y su manera de entender la literatura como una herramienta para mirar de frente la realidad.

Sus frases no sirven únicamente para inspirar una publicación o acompañar una fotografía. Leídas con contexto, todavía nos empujan a pensar qué educación recibimos, qué libertades damos por supuestas y qué historias merecen ser contadas. Ahí está su vigencia: en que sus palabras no tranquilizan, sino que despiertan.

Preguntas frecuentes

Defendía que las mujeres pudieran estudiar, trabajar, pensar y decidir sin quedar limitadas al matrimonio o a las tareas domésticas. En La educación del hombre y de la mujer, vinculó esa autonomía con una vida que no tuviera que justificarse por el papel desempeñado para los demás.
Consideraba que la novela había ascendido a un estudio social, psicológico e histórico. Por eso obras como Los pazos de Ulloa, La tribuna e Insolación permiten analizar conflictos relacionados con la clase social, el género, el deseo y las normas de cada época.
Criticaba una formación basada en la obediencia, la pasividad y la sumisión, que describió como una forma de doma. Su propuesta era educar a las mujeres como a los hombres para que tuvieran poder sobre sí mismas, no sobre ellos.
Hay que localizar la obra o el discurso de procedencia, distinguir las palabras de un personaje de las declaraciones de la autora y desconfiar de formulaciones demasiado actuales para el siglo XIX. También conviene conservar el contexto, ya que una frase aislada puede cambiar de sentido.
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Autor Mario Espinosa
Mario Espinosa
Mi nombre es Mario Espinosa y llevo 13 años dedicado a explorar el universo de la lectura, el crecimiento personal y la escritura. A través de librosquetengoqueleer.es, mi objetivo es compartir esa pasión y el conocimiento que he ido acumulando, ayudando a otros a descubrir el poder transformador de las palabras y las ideas. Me interesa especialmente desgranar conceptos complejos para hacerlos accesibles, y mi forma de trabajar se basa en contrastar información y presentarla de manera clara y ordenada, siempre buscando que sea útil y esté al día. Quiero que cada artículo sea una guía fiable en vuestro propio camino de aprendizaje y desarrollo.
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